martes, 25 de enero de 2011

al margen de la noche y el día

¡No!, ¡no busques archivos, ni fotos, ni recuerdos!, podes condenarte a un futuro funeral, queridita. Un "nunca me dejes", un "para siempre" y derivados de "te quiero", dejan unas cuantas secuelas y cuando aludimos a ellos ¡la puta, como revive el corazón!. Estuve ideando algunos improperios estos días ausentes para manifestar mis sentimientos de una forma menos sana y no personal "indisposición de boliviana prematura", "judío chileno", "flatulencia de emo", "diarrea de paloma", "incertidumbre de la Mona Gimenez y Ricky Maravilla", y con algunos de ellos, me desquito cuando vagas por mis sesos y una lista interminable de anormalías los acompañan. A las 5:37 am, me desvié de mi propósito, confesar que tener algo de responsabilidades se siente bien, aunque es formidable, relativo a mis actos de sumo poco interés en totalidad con el mundo.
Puedo ver como los rayos de sol, acarician la persiana de mi habitación ¿cuándo voy a poder dormir de noche?, sueño cambiado le dice mi abuela y hablando un poco, ¡que aspecto caprichoso y excéntrico tienen las casas de nuestros antecesores!, ¡cuantos juguetes se esconden bajo el aparador de la pieza chiquita!. Hasta los 6 (y reiteradas veces hasta los 8) mojé la cama, hasta los 15 y medio, necesité la luz prendida, (actualmente, en ocasiones, muy pocas veces, una claridad mínima ... ), y ahora casi llegando a los 17, tengo el sueño cambiado ¡ BÁRBARO!.
Un antojo de chocolate in-cre-í-ble, una curva importante en mi columna vertebral, un par de ojos secos y poco esmalte de uñas, ronquidos de mamá y papa, pájaros amaneciendo, mis des-concentradores existenciales: los relojes, arriban está madrugada. Y acá estoy a las 3:23 pm. Evidentemente me dormí, las marcas de la almohada en mi cara lo demuestran claramente, las fotos son otro de mis pasatiempos favoritos y repentinos. Me gusta tanto dormir, a veces duermo entre 12 y 16 hs, me voy al carajo, mal. No tengo una cara, vivo gesticulando, una enferma y a veces necesitamos abrir la heladera y encontrarnos con helado, cerda total.
7:01 pm, 02, ¿se imaginan un día con el cráneo en blanco?, dejo a mi entender lo que es para los demás, la sutil variación de caracteres cuasi-anormales, ¡no hay nada de malo con los cambios de humor!. Y el que no entiende mis dramatismos, entonces ahi se merece unos mocos de verdulero y poca satisfacción sexual. Ahora si, sin más que decir y con el hambre devorándome los tobillos, desaparezco para la bendición de un triple bacon y las habladurías de mis compinches.